
En 15 minutos, toda una franja negra se acercaba, con relampagos, y a los lejos, truenos que anticipaban, quizás una simple tormenta, como cualquiera que hemos tenido. Pero, se hacía desear, solo llegaban nubes oscuras y truenos.

De repente, un diluvió se inició en la ciudad, en pocos minutos, un fuerte chaparrón se precipitó. Lo peor todavía no llegaba, porque las ráfagas de viento, se ponían muy intensas, y hacían que las bandas de lluvias se notaran, como en un huracán, que pegan en la cara y de verdad, las gotas duelen.

La sorpresa era completa, por suerte, no ocasionó daños como otras veces, solo fue una simple tormenta de verano, muy espontánea pero intensa. Hemos pasado por temibles temporales, ésta era una simple microtormenta, que molestó, pero ayudó. Porque bajó rapidamente la temperatura. Ya que el calor nos agobiaba.
Durante todo el episodio del temporal cayeron 47.7 mm, mucha agua precipitada en muy poco tiempo, los vientos máximos fueron de 48 km/h y el tamaño del granizo abundante caído fue generalmente de 1/8 de pulgada de diametro.


No se descartan, nuevos episodios similares o parecidos durante la noche, solo hay que tomar precauciones y tomar recaudo, para que no vuelva a haber sorpresas. Ya, en el mediodía de mañana, las condiciones mejorarán pero el ingreso de un potente frente caliente con vientos del norte y quizás del Noroeste, hagan a aumentar mucho la temperatura.
Primero las lluvias y luego el intenso calor. No esperen el alivio!, mañana será un horno nuestra ciudad.
Creado por el meteorólogo Adrian Velayos